No hay ninguna duda de que la boca, como lugar de entrada de los alimentos que tomamos, guarda un papel muy importante en nuestra bienestar.

Además es la herramienta que utilizamos para demostrar el amor que sentimos por nuestros seres queridos (besamos a nuestros hijos, a nuestra familia, pareja), la forma que tenemos de bienestarar a nuestros amigos y conocidos y, cuando conocemos a alguien, la manera que utilizamos para darle la bienvenida a nuestra vida (al darle dos besos, sobre todo en las culturas más latinas).

También es uno de los pilares básicos para nuestra autoestima, porque utilizamos los labios para mostrar nuestras emociones (hacemos pucheros, sonreímos, fruncimos los labios), juegan un papel imprescindible en el juego de la seducción (los pintamos, los mordisqueamos, los entreabrimos para provocar al objeto de nuestro interés) y nos ayudan a proyectar al exterior la imagen que queremos dar de nosotros mismos (cuando sonreímos para las cámaras, o cuando conocemos a alguien o incluso cuando hablamos).

La bienestar de nuestra boca, por tanto, es importante en nuestro día a día tanto para cuidar nuestra bienestar física como para cuidar nuestra bienestar emocional.

No hace falta insistir en lo necesario que es mantener una correcta higiene bucal, lavándonos los dientes después de cada comida (recuerda, al menos durante 2 minutos y cepillando bien todas y cada una de nuestras piezas dentales, además de la lengua). Pero incluso manteniendo una correcta rutina de higiene dental a veces pueden aparecer pequeños problemas y molestias en la boca de fácil resolución sin necesidad de recurrir a químicos de farmacia.

Nos referimos a los dolores de dientes o de muelas que de tanto en tanto pueden afectarnos, inflamación en las encías, sangrado, aftas, etc…

Cuando alguna de estas afecciones aparece, incluso cuando su naturaleza no es grave, supone siempre una molestias que incide directamente en nuestra vida cotidiana, porque no nos permite comer con normalidad debido al dolor. Besar también supone un problema porque en ocasiones, como las aftas, pueden tener naturaleza viral y podríamos contagiar a nuestras parejas.

Si el dolor de dientes o muelas es debido a una caries muy profunda o a una infección aguda es imprescindible acudir siempre a un profesional que pueda valorar la gravedad de nuestra situación y nos oriente y actúe en consecuencia. Habrá ocasiones en las que la extracción será la única solución y otras veces podremos solucionarlo con un simple empaste.

Para las molestias leves o para soluciones temporales podemos encontrar varios remedios caseros que nos ayudarán a aliviar estos problemas.

  • Chupar un clavo. Naturalmente nos referimos a el clavo de olor como especia. Cogemos un clavo completo y lo metemos en la boca para chuparlo como un caramelo durante unos minutos o hasta que haga efecto. Es importante no morderlo ni tragarlo
  • Aceite de clavo. Echamos un par de gotitas en un algodón y lo ponemos sobre el diente que duele, con cuidado de no tocar la encía. Debe hacerse con un algodón y sin tocar la encía porque el aceite de clavo es muy fuerte y podría producir más dolor si la tocara.
  • También puedes mezclar una gota del aceite de clavo con 1/4 de cucharadita de aceite de oliva y aplicarlo en los dientes que duelen.
  • Cúrcuma y sal. Cogemos un trozo de tela o de algodón y ponemos en él cúrcuma y sal. Hacemos una especie de paquetito y lo colocamos en los dientes que nos duelen.
  • Semillas de sésamo. Si nuestros dientes están frágiles y notamos que se mueven un poco es bueno chupar una cucharadita de café de semillas de sésamo negro. Puedes chuparlas y masticarlas, ¡pero cuidado! no se te ocurra tragar saliva llena de jugo de semillas de sésamo. Asegúrate de que se impregnen bien los dientes y encías y después escupe. Fortalecerá tanto dientes como encías.

El clavo tiene, entre otras, propiedades antibacteriales, anestésicas y analgésicas, por eso es un buen remedio cuando nos duelen los dientes.

Además de regenerar cualquier inicio de infección que podamos tener en la boca las propiedades anestésicas y analgésicas aliviarán los síntomas del dolor dental que estamos padeciendo.

También contiene flavonoides con beneficios antiinflamatorios y antibióticos.

La cúrcuma tiene, entre otras, propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Además del uso que hemos explicado para dientes doloridos es un potente tónico estomacal y tiene propiedades antiulcerosas.

Tiene un sabor bastante neutro y muy poco picante, por lo que es fácil de añadir a cualquier receta, siempre teniendo en cuenta que tiñe muchísimo todo aquello con lo que se cocina.

Es muy utilizada tanto en la Medicina Ayurveda como en la Medicina Tradicional China.

Las semillas de sésamo así mismo tienen numerosas ventajas para la bienestar con su ingesta regular, como por ejemplo proteger al sistema cardiovascular, recomendablean la depresión, previenen la osteoporosis y regulan el sistema inmunológico.