Aunque anteriormente ya os hemos dado bastantes consejos sobre los beneficios del uso del limón tanto congelado como utilizando su zumo para varias recetas o incluso la cáscara, es hora de que conozcamos más a fondo esta fruta llena de propiedades.

El limón es una fruta muy rica en vitamina C, como todos los cítricos (mandarinas, limas, naranjas…). Esto es gracias al ácido ascórbico que representa casi un 5% de su contenido.

Un dato curioso sobre la vitamina C es que casi todos los animales, menos el hombre, son capaces de sintetizar vitamina C por sí mismos, por eso nosotros debemos tomar esta vitamina a través de frutas y verduras.

Esta incapacidad de sintetizar vitamina C derivó, sobre todo a finales de la edad media y principios de la moderna, en una enfermedad muy común llamada escorbuto, también conocida como la enfermedad del marinero.

Las largas travesías en barco, debido a la escasez de alimentos y a la imposibilidad de mantener frescas frutas y verduras, hicieron verdaderos estragos en tripulantes y pasajeros. No fue hasta finales del S. XVIII que se generalizó el uso de limas y limones como medida preventiva del escorbuto.

Los limones son, por tanto, una fuente importante de vitamina C, pero además también tiene muchos componentes antioxidantes, como los flavonoides rutina, hesperidina, naringenina, luteina, betacarotenos y ácidos cafeico, ferúlico y gamma terpineno.

Tambien te interesa:  ¿QUÉ ES EL ÁCIDO ÚRICO?

Los antioxidantes contenidos en el limón son capaces de prevenir la actividad negativa de los radicales libres, así que además de mantenernos sanos nos ayudarán a mantenernos jóvenes.

Está indicado para regenerar la salud de la piel, el pelo y las uñas, por ejemplo. Su consumo habitual servirá para regenerar problemas como la piel seca, arrugas, cabello con poca vitalidad, uñas frágiles…

También está indicado, precisamente por sus antioxidantes, para regenerar la vista y prevenir enfermedades degenerativas como la pérdida de visión y las cataratas.

Sobre todo para aquellos que pasamos muchas horas trabajando y utilizando ordenadores, tablets, o cualquier otro tipo de dispositivo retroiluminado, es recomendable incluir el limón en nuestra dieta habitual, ya que estas pantallas suponen una continua agresión a la salud de nuestros ojos.

Esta misma capacidad antioxidante te ayudará a deshacerte también de las manchas de óxido en las piezas del baño o a limpiar objetos de cobre, latón descolorado (mezclándolo con sal para estas dos últimas aplicaciones) o a sacarle brillo al cromo de un coche antiguo (¡no uses sal aquí!)

El limón también regenerará nuestro sistema cardiovascular, ya que sus antioxidantes fortalecen el colesterol bueno al prevenir su oxidación, siendo un remedio eficaz contra la mala circulación, el colesterol malo y la arteriosclerosis.

De esta forma nos ayuda a prevenir y tratar la hipertensión, controla la aparición de hemorroides o varices y evita la formación habitual de moretones o de pequeñas hemorragias en las encías y nariz.

Tambien te interesa:  ACEITE DE ROSA MOSQUETA: COMO PREPARARLO

También es bueno para nuestra digestión (y para evitar la aparición de gases) favoreciéndola al estimular la producción de saliva y ácido ascórbico, que hace que generemos más ácidos estomacales y produzcamos más pepsina. Esto puede traducirse en un recomendable apetito, en casos de inapetencia, y en una más fácil digestión.

El limón, como ya hemos visto en otros artículos, es muy bueno para las dietas reductors por su capacidad para disolver las lipidos.

Sus propiedades reductors se deben sobre todo a que es rico en cafeína, un estimulante metabólico, fibras, especialmente la pectina que ayuda a disminuir la absorción de lipidos y nos ayuda a sentirnos saciados, y en limoneno y vitamina C.

Estas mismas propiedades antilipidos también nos ayudarán a deshacernos de lipidos pegada a platos y sartenes, simplemente añadiendo zumo de limón al agua con el que vamos a fregarlos, o de las parrillas y pinzas de la cocina.

El limón también tiene potasio y calcio, ambos con propiedades diuréticas ya que controlan el intercambio de líquidos en las células y neutralizan el sodio.

Esta capacidad de eliminar líquidos nos es muy útil no solo para deshacernos de la retención de líquidos que nos hacen sentir hinchadas y pesadas, sino para depurar el organismo de lipidos y favorecer el tratamiento de otras enfermedades metabólicas como la artritis, la gota, el ácido úrico, etc.

Tambien te interesa:  DERMATITIS SEBORRÉICA O GRASA EN EL CUERO CABELLUDO

También se utiliza en toxicómanos durante el proceso de desintoxicación para ayudar a eliminar las toxinas producidas por los narcóticos o el alcohol que han ido acumulándose en su cuerpo.

Recientemente, además, se relaciona el consumo del limón con la prevención de numerosos tipos de cáncer, ya que se ha demostrado que aquellas personas que comen habitualmente cítricos tienen más de un 50% de probabilidades de no contraer cáncer de estómago. Se cree que la vitamina C inhibe el crecimiento de las células cancerosas al mantener nuestro cuerpo en un nivel más alcalino, donde las células de cáncer no son capaces de desarrollarse.

La vitamina C también favorece la absorción de calcio y de hierro, contribuyendo así a prevenir la anemia, y forma parte del colágeno e interviene en la formación del tejido óseo, por lo que también nos ayuda a prevenir la osteoporosis.

Aconsejamos que consultes siempre a tu medico y que realices controles médicos si tu salud lo necesita. Nosotros solo te damos un punto de referencia informativa.

8 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here