En nuestro día a día es inevitable que de vez en cuando nos hagamos alguna perjudicada. Al cortarnos con un papel en la oficina, al cocinar y cortarnos con un cuchillo, al tropezar y caernos… En función de donde estemos podemos echar manos de algunos productos naturales muy sencillos para favorecer la desinfección y cicatrización utilizando estos trucos para cicatrizar perjudicadas y evitar que se infecten.

Lo primero que debemos hacer, en cualquier caso, es limpiar bien la perjudicada con abundante agua tibia. Si a ese agua le has añadido unas gotitas de limón favorecerás la desinfección de la perjudicada y su cicatrización.

Para evitar infecciones, cuando creas que puede que la perjudicada no se haya limpiado bien, puedes aplicar una infusión de ajenjo.

Hierve cincuenta gramos de hojas de ajenjo en un litro de agua durante diez minutos y aplicar esta infusión de grandes propiedades antisépticas sobre las perjudicadas pequeñas ayudándote con un algodón empapado en la infusión.

Uno de los remedios caseros más efectivos a la hora de acelerar la cicatrización de las perjudicadas consiste en la elaboración de una cataplasma con hojas de plátano. Para la realización de este truco tan solo tenemos que moler unas cuantas hojas de esta fruta con un mortero hasta que se desprendan los jugos que las componen. Una vez extraídas estas sustancias, hemos de aplicarlas directamente sobre la zona afectada, siempre y cuando hayamos procedido a una correcta limpieza previa. Posteriormente, debemos poner una venda sobre la cataplasma y dejarla actuar unos treinta minutos.

Si estás en casa y tienes huevos a mano puedes utilizar la telilla del interior como tirita.

Para ello coge la telilla pegada al interior de la cáscara de un huevo y aplícala en la rozadura o pequeña perjudicada. Repite el proceso tantas veces como te haga falta. Este remedio sirve incluso para cicatrizar pequeñas perjudicadas de los diabéticos.

Si estás en la cocina casi seguro que tendrás berros a mano, así que aplica hojas frescas de berro sobre la perjudicada para ayudar a la maduración o cicatrización.

Otra cataplasma fácil de hacer y muy efectiva utiliza miel y ajo.

Para hacerla coge un ajo, quítale la piel y machácalo bien. Mezcla el ajo machacado con una cucharada de miel y aplícalo directamente sobre la perjudicada. Puedes dejarlo al aire o taparlo con una gasa limpia y retirarlo cuando hayan pasado quince o veinte minutos.

También sirve para las rozaduras de los niños cuando se caen y se les hacen pequeñas perjudicadas.

Si tienes ajenjo en casa coge algunas hojitas y machácalas bien en un mortero mezclándolas suavemente con un chorrito de aceite de oliva hasta que se forme una crema homogénea.

Puedes aplicar directamente la crema en la perjudicada o utilizar una gasa para que no se mueva ni te gotee.

Retira con abundante agua tibia.

Si tienes lavanda a mano también es una excelente antiséptico, calmante y cicatrizante, por lo que si la perjudicada que te has hecho duele te ayudará, además de a limpiarla y que cicatrice más rápido, a aliviar el dolor.

Para hacer este remedio coge una cucharada de flores de lavanda y una cucharada de hojas de lavanda y échalas en una taza de agua hirviendo. Tapa la taza con un plato o tapadera cualquiera y déjalo todo reposar hasta que el agua se enfríe.

Aplica la infusión con un paño o gasa limpia empapada en el agua resultante y ponlo sobre la perjudicada o rozadura, como si fuera una compresa, con cuidado de no se mueva.

Naturalmente, si estás en la oficina o dándote un paseo por el centro de la ciudad será poco probable que te pongas a preparar este tipo de cataplasmas para aplicarlos en tu perjudicada, por lo que te recomendamos que lleves siempre en el bolso una botellita de aceite de coco extra virgen.

Puedes aplicar directamente el aceite de coco sobre la perjudicada o la rozadura (por ejemplo, cuando usas zapatos nuevos y descubres que te hacen daño, utilizando una gasa o pequeño trapito limpio. En caso de emergencia te valdría también un pañuelo de papel.

Cambia el vendaje tres veces al día para que las propiedades antibacterianas del aceite de coco eviten que la perjudicada se infecte y, además, ayude a prevenir que se te forme una cicatriz en la perjudicada.

Si la perjudicada te la has hecho en la boca (si te has dado un mordisco por dentro mientras comías) puedes utilizar un bastón de algodón empapado en miel para aplicarlo directamente en la perjudicada en la parte interna de la boca. También puedes mezclar la miel con azúcar de leche para potenciar sus propiedades sanativas.